Pronto hace un año que pusieron en mis brazos a mi hijo... y todavía me parece un milagro. Muchas veces cuando lo miro recuerdo todo lo pasado y lo que ha evolucionado. No es el mismo niño triste de este Día. La separación con las personas que dejó allí no debió de serle fácil porque él lo dejó TODO atrás, su país, sus raices, su idioma y todas las personas que formaron parte un día de su vida, incluida su madre biológica. Hoy todavía no entiende esas cosas pero se que él siente, percibe que hay algo que forma parte de él diferente, sin saber exactamente que es. Muchas veces siento su inseguridad, solo la demuestra conmigo. Ha creado un vínculo potente conmigo pero amenudo, en gestos, en actitudes... noto como el miedo a que todo desaparezca está presente. Muchas veces le habló con palabras que él entienda de cómo llegó a nosotros y de donde es. Sabe que vino en un avión desde muy lejos y que fuimos a por él y casi siempre intenta cambiar de conversación y distraerme con multitudes...