Siete asturianos dados en adopción o en busca de su familia se suman a una demanda nacional para exigir que se investigue el robo y la venta de niños Envuelta en papel de regalo llegó a su hogar de adopción una niña nacida en Asturias. Fue a finales de los años sesenta. Casos como el suyo se sucedían por todo el país. En 1969 por un bebé se pagaban 200.000 pesetas y en ese siniestro mercadeo participaban médicos, enfermeras, comadronas, monjas, curas, directores de clínicas... Asturias no es una excepción. Siete asturianos se han sumado a la demanda colectiva que la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir) presentará el próximo 27 de enero a la Fiscalía General del Estado solicitando que se investigue el robo y la compraventa de niños en España, y que se reabran sus casos. Todos, más de 250 en toda España, son víctimas de este sórdido comercio de uno u otro modo. Entre los demandantes asturianos hay niños -ahora adultos de mediana edad-, hermanos...