Según el biólogo y monje budista que escucharemos hoy en Redes, Matthieu Ricard, la felicidad no es una sucesión interminable de placeres que terminan por agotamiento, sino una forma de ser. Y si es así, ¿no deberían nuestros hijos aprender en el colegio a ser felices, y también a ser buenos? ¿No es acaso lo que desea cualquier madre o padre de hoy en día?
Hoy quiero anunciaros que cierro este blog provisionalmente. No se cuanto tiempo estará cerrado pero por el momento, no voy a seguir con él. Los motivos son varios y no voy a exponerlos aquí. El principal es que quiero darme un respiro y volver con la misma ilusión con la que lo inicié: la adopción de nuestro primer hijo. Doy las gracias a todos los que lo habéis seguido y me habéis acompañado en este viaje que ha sido el más maravilloso del mundo y que pensamos repetir cuando llegue a nosotros nuestro segundo hijo. Gracias también a mis amigos fieles y en especial a Yolanda que siempre ha estado y se que estará para mi en mi presente y mi futuro. Un abrazo enorme para todos, de corazón y nuevamente GRACIAS.
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