QUE ES UNA ONG ?
Más de un millón de voluntarios constituyen la estructura de las ONG, una de las principales herramientas para la defensa de las causas sociales
En 1945, la Carta de las Naciones Unidas reconoció formalmente la existencia de las Organizaciones No Gubernamentales, surgidas en todo el mundo hacia el siglo XIX. Su objetivo es impulsar la intervención social a través de proyectos de desarrollo y gracias al trabajo de más de un millón de voluntarios, que desempeñan su labor con carácter altruista. La educación, el medio ambiente o la solidaridad son algunos de los ámbitos en los que trabajan, con un presupuesto global que ronda los 2.000 millones de euros anuales. Reguladas por un código de conducta, las ONG realizan cada año la memoria de sus actividades y cuentas económicas para facilitar el control externo y garantizar una política de transparencia en su gestión.
Qué es una ONG
En la actualidad España cuenta con unas 3.000 Organizaciones No Gubernamentales (ONG) distribuidas en todo el territorio nacional, según datos de la Coordinadora de ONG de Cooperación para el Desarrollo (CONGDE) y la Plataforma de Acción Social. Un número que supera con creces las 41 asociaciones de este tipo que existían en 1946 y que da cuenta de la importancia que han adquirido a lo largo de los últimos años, tanto a nivel local como internacional.
Creadas independientemente a los gobiernos, las ONG cuentan en su organización con asalariados y una gran mayoría de personas voluntarias, sin ánimo de lucro, que desempeñan su labor en los ámbitos de la cultura, ocio, educación, deporte, servicios sociales, aplicación de tratados internacionales y medio ambiente, entre otras cuestiones. En total, son más de un millón de voluntarios y unos 200.000 asalariados los que constituyen la estructura de la principal herramienta para la defensa de las causas sociales, como parte también de las denominadas ONGD.
Con este término se conoce a las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo. Un tipo de ONG que trabaja en la Solidaridad Internacional, la Acción Humanitaria y la Cooperación para el desarrollo, y que cuenta también, según la CONGDE, con el "respaldo de socios y colaboradores, un grado mínimo de estructura, independencia suficiente para fijar sus objetivos y estrategias de acción, recursos humanos y económicos que provienen de la solidaridad, donaciones privadas o trabajo voluntario, mecanismos transparentes y participativos en la elección de sus cargos, e igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres".
Todas estas condiciones han favorecido un importante crecimiento de la sensibilización social en los últimos años y han permitido a la cooperación española experimentar un desarrollo extraordinario gracias al aumento de los recursos destinados por parte de la Administración Pública central, autonómica y local. De hecho, un reciente estudio de la Coordinadora de ONG de Cooperación para el Desarrollo revela que el 86% de la población está "convencido" de la eficacia y capacidad de estas asociaciones para mejorar la vida de las poblaciones que atienden.
Entre otras, existen ONG dedicadas a luchar contra los abusos de los derechos humanos (Amnistía Internacional), proteger el medio ambiente (Greenpeace), fomentar la ayuda humanitaria (Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja), impulsar el uso de las nuevas tecnologías (Fundación Chandra) y ayudar en la cooperación al desarrollo (Intermón-Oxfam).
Cómo se constituye
De acuerdo con su formula jurídica, las ONG pueden ser asociaciones, fundaciones o congregaciones religiosas que se rigen por sistemas jurídicos diferentes. Todas ellas, eso sí, se caracterizan por ser entidades sin ánimo de lucro, comprometidas a realizar una actividad de forma estable, y están inscritas en el Registro de Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD), de carácter público y dependiente de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).
Quienes deseen registrar su asociación deben presentar primero una solicitud de inscripción -que puede ser una carta, un escrito o una instancia- dirigida al Secretario General de la AECI y firmada por un representante con poderes de la entidad. Respecto a la documentación, el Registro establece la necesidad de entregar los documentos originales para compulsar o las fotocopias compulsadas del acta fundacional, los estatutos de la entidad, posteriores modificaciones estatutarias o de las sedes, CIF, certificados de inscripción en Registros Públicos de España y la composición actual de la Junta Directiva de la entidad.
Además, hay que presentar una declaración jurada de un representante con poderes en las que se confirme que la ONG no ha sido sancionada en firme (en aplicación de la normativa reguladora de subvenciones públicas), una certificación en la que se indique las cantidades en concepto de subvenciones y ayudas que se hayan recibido de organismos públicos durante los cinco últimos años y el objeto de las mismas. Por último, si una vez inscrita la organización se produce alguna variación en los datos, será necesario dar cuenta de los cambios en el Registro.
La Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo establece también la posibilidad de que las ONG se puedan inscribir en los registros que se creen en las comunidades autónomas, en colaboración con la AECI, como "condición indispensable" para recibir de las administraciones públicas "ayudas o subvenciones computables como ayuda oficial al desarrollo".
Financiación y transparencia en las cuentas
Las ONG están financiadas por aportaciones públicas y privadas. En este último caso, algo más de 4,5 millones de españoles (personas particulares) contribuyen a la permanencia de estas organizaciones, con un presupuesto global cercano a los 2.000 millones de euros anuales. Desde la Coordinadora de ONG de Euskadi animan a todas las ONG cuyo presupuesto sea superior de 50 millones de euros a realizar una memoria anual en la que se desglosen las actividades realizadas a lo largo del año y las cantidades invertidas. "A la vez, es conveniente que se sometan a una auditoria externa para facilitar el control de sus actividades y recursos a la autoridad pública y a quien lo solicite, colabore o no con la ONG", añade.
Por su parte, la Fundación Lealtad ha elaborado una lista de Principios de transparencia y buenas prácticas de las ONG que determina que el órgano de gobierno esté constituido por un mínimo de cinco miembros, que deberán reunirse al menos dos veces al año, y que todos los miembros del órgano de gobierno asistan a una reunión anual como mínimo. También aconseja que sólo un número limitado de los miembros pueda recibir remuneración de cualquier tipo, siempre según la ley vigente y nunca en un porcentaje superior al 40%.
Asimismo, destaca la importancia de que las campañas de publicidad, captación de fondos e información de las ONG reflejen de manera fiel los objetivos y la realidad de la organización para no inducir a error. También es aconsejable informar, por lo menos un vez al año, a los donantes y colaboradores sobre las actividades de la organización y contar con correo electrónico y página web propia en funcionamiento y actualizada.
Respecto a la financiación, desde la Fundación Lealtad aconsejan que una organización diversifique sus ingresos con fondos públicos y privados. "En ningún caso los ingresos privados serán inferiores al 10% de los ingresos totales. La organización contará con una variedad de financiadores externos que favorezca la continuidad de su actividad. Ninguno de ellos aportará más del 50% de los ingresos totales de la organización.", matizan.
Para quien esté interesado en donar, se recomienda:
* Solicitar información impresa que describa los programas e información financiera de la organización, tales como la memoria anual o los estados financieros. Una vez que se haga socio o donante exija además que le informen regularmente.
* Recordar que tiene la posibilidad de deducir un porcentaje de la donación del IRPF o del Impuesto de Sociedades. Para ello, hay que solicitar información y el correspondiente certificado a la organización.
* Informarse en las organizaciones antes de hacer donaciones en especie y, en caso de que la institución acepte donativos en especie, asegurarse de que los materiales que se ofrecen son necesarios.
* Entregar un cheque o realizar una transferencia de dinero a nombre de la institución, nunca a nombre de un individuo que solicita la donación. Tampoco se debe entregar el número de la tarjeta de crédito u otros datos personales mediante llamadas telefónicas y, en cuanto a las donaciones on line, hay que exigir un buen nivel de seguridad.
Voluntarios y cooperantes
Basadas en un fin no lucrativo, las ONG cuentan siempre con la colaboración de voluntarios y cooperantes, encargados de poner en marcha y desarrollar los proyectos impulsados por las organizaciones. La diferencia principal entre unos y otros es que mientras los voluntarios no tienen una relación contractual con la ONG, el cooperante es una persona contratada según la legislación laboral. Cuando ambos deban desplazarse al extranjero en proyectos de colaboración, las ONG se encargarán previamente de darles formación sobre el país, su situación social, política y cultural, y otras ONG existentes en el lugar de destino.
Además, la Declaración Universal sobre el Voluntariado acuerda que éste:
* Es una decisión voluntaria que se apoya sobre motivaciones y opciones personales.
* Es una forma de participación activa del ciudadano en la vida de las comunidades.
* Se manifiesta generalmente en una acción y en un movimiento organizado en el seno de una asociación.
* Contribuye a la mejora de la calidad de vida y a crear un mundo más solidario.
* Responde a los principales desafíos de una sociedad que busca lograr un mundo más justo y pacifico.
* Contribuye al fortalecimiento de un desarrollo social y económico más equilibrado, incluso a la creación de nuevos empleos y profesiones.
Según estos principios, los voluntarios son aquellas personas que ofrecen ayuda mutua desinteresada, están atentos a las necesidades de las comunidades y propician con ellas la solución de sus propios problemas, tienen como meta hacer del voluntariado un elemento de desarrollo personal, de adquisición de conocimientos nuevos, y estimulan la responsabilidad social y la solidaridad familiar, comunitaria e internacional. La Fundación Chandra recuerda además que los voluntarios actúan con humanidad y eficacia, siempre de manera gratuita, y que pueden desempeñar su labor tanto en la ciudad en la que viven como en el extranjero o desde su propia casa:
* Voluntariado nacional:
* Comprende labores en contacto directo con los colectivos más desfavorecidos, como las personas sin hogar, enfermos mentales, drogodependientes, enfermos de sida, presos/ex presos, discapacitados físicos e intelectuales, mujeres en riesgo de exclusión, adolescentes, juventud o infancia en riesgo. Por lo general, no se requiere una formación específica por parte del voluntario, basta con ser personas sensibilizadas con la causa que van a defender. Voluntariado en el extranjero:
* Los interesados pueden decantarse por un periodo ilimitado o por una estancia en periodo de vacaciones. Se trata de campos de trabajo, viajes solidarios o brigadas internacionales cuyo objetivo es promover "la toma de conciencia de los participantes a través del contacto directo con la realidad, la cultura y las gentes de los países del Sur". Es necesario conocer el idioma del país de destino, -por lo menos, castellano, inglés o francés-, y contar con capacidad de trabajo en equipo y cierto grado de responsabilidad. Voluntariado virtual:
Es el más fácil de poner en práctica para aquellos que no tienen tiempo para desplazarse al extranjero o realizar actividades de voluntariado en el propio país. Para ello se requieren las nuevas tecnologías de la información, especialmente Internet y el correo electrónico, para, a través de estos canales, colaborar con la ONG en tareas que no requieren la presencia física en la sede: asesoría contable, legal o fiscal, resolución de dudas sobre la constitución de asociaciones y fundaciones, búsqueda de información, redacción de artículos para las publicaciones y diseño, programación y mantenimiento de páginas web.
Escuelas de voluntariado
La prestación de un servicio de calidad exige a los voluntarios que, además de ser altruistas, tengan una adecuada formación en competencias sociales y humanas
El servicio prestado por las organizaciones de voluntariado ha estado tradicionalmente basado en la propia voluntad de quienes conforman este colectivo. Personas que de manera altruista dedican su tiempo y esfuerzo a trabajar con grupos desfavorecidos, excluidos o enfermos y que, según recoge la Ley del Voluntariado, deben recibir la formación específica para desempeñar esta tarea de manera correcta. Preocupadas por ofrecer un servicio gratuito, pero de calidad, las ONG han dado lugar a lo que se conoce como escuelas de voluntariado, donde se enseña a los voluntarios y voluntarias a desenvolverse en la labor con la que se han comprometido. El riesgo, advierten algunas organizaciones, radica en exigir tanta especialización que se cree una especie de "voluntario a la carta".
Profesionalización del voluntario
La Plataforma del Voluntariado de España define a la persona voluntaria como aquella que, "sensibilizada por la situación social de colectivos desfavorecidos, excluidos o marginados, decide de manera altruista y solidaria participar, junto con otras, en diferentes proyectos". Sin embargo, en los últimos años esta definición parece haberse quedado incompleta ante una realidad en la que las organizaciones demandan cada vez más a voluntarios y voluntarias con formación. En algunos casos, son las propias ONG las que ofertan cursos y talleres específicos para desarrollar de manera correcta la tarea con la que este colectivo se ha comprometido. La atención a las personas mayores, a la infancia y a las personas enfermas o discapacitadas acapara la mayor parte de esta enseñanza, que convive con otras opciones más generales, como la elección del campo en el que se quiere prestar ayuda. Según explica César García-Rincón, experto en voluntariado, presidente de Homo Prosocius y director de la Escuela Europea de Negocios de Madrid, el objetivo no es "suplantar a los profesionales, sino adquirir determinadas competencias para prestar un servicio gratuito, pero de calidad". "La demanda social espera que el voluntario no esté formado sólo a base de buena voluntad y altruismo, sino que también tenga formación en competencias sociales y humanas, porque va a atender a personas frágiles y con necesidades", agrega.
La Ley 6/1996 de 15 de enero, del Voluntariado, obliga a las organizaciones que cuentan con voluntarios y voluntarias a proporcionarles la información, orientación y formación necesarias para la labor que van a desempeñar. Es en este contexto donde surgieron las denominadas escuelas de voluntariado, entendidas como un centro de formación, encuentro, reflexión y estudio. "Una adecuada información y formación garantiza la adquisición de las herramientas necesarias para saber dar respuesta a las diversas situaciones que la acción voluntaria plantea en el día a día", reconocen desde la Escuela de Voluntariado de la Comunidad de Madrid. Para la presidenta de la Plataforma del Voluntariado de España, Carmen Laviña, esta situación implica que la persona voluntaria es cada vez más profesional y más preparada porque- como indica- no se trata de hacer algo gratis sin más, sino de ofrecer un servicio de calidad. "No podemos dar por válido sólo la buena voluntad, porque no todo el mundo vale para ser voluntario o para serlo en las mismas cosas",
"No podemos dar por válido sólo la buena voluntad, porque no todo el mundo vale para ser voluntario o para serlo en las mismas cosas"
subraya.
Cuando alguien se acerca al mundo del voluntariado debe tener motivación por aprender a ayudar a los demás, trabajar en equipo y dedicar el tiempo suficiente para atender la labor que le ha sido encomendada. Se trata de una actividad que debe estar perfectamente coordinada y organizada, en la que la finalidad principal, insiste García-Rincón, es mejorar la calidad de la ayuda. "Eso se consigue -continúa- a través de la formación y la fidelización de los voluntarios, por lo que es muy importante que tenga motivación para que no abandone". "Hay que conseguir que los voluntarios sean fieles a la organización", añade.
Voluntarios "a la carta"
La profesionalización de los voluntarios es una realidad. De hecho, según Carmen Laviña, algunas organizaciones están pidiendo ya voluntarios a la carta; personas con un perfil específico y unos determinados estudios (psicología, sociología o derecho), a los que se puede llevar a la confusión. "El voluntario está para apoyar, no para ocupar puestos de trabajo. Por eso -explica-, no se trata de pedir algo concreto ni de acudir a una ONG sin motivación, sólo pensando en encontrar un empleo. Hay algunas personas que piensan que entrar como voluntario en una organización es una manera de ?meter la cabeza? para luego conseguir un contrato. Nada más lejos de la realidad". El caso es que, se pretenda o no, en los últimos tiempos han surgido nuevas formas de voluntariado basadas en la profesionalidad e impulsadas, en algunos casos por las nuevas tecnologías y en otros, por una mayor solidaridad: el voluntariado on-line y el voluntariado corporativo.
Voluntariado on-line. Surgido a raíz de la implantación de las nuevas tecnologías, se trata de una modalidad dirigida a personas que no disponen de tiempo para acudir a la sede de la organización y prefieren trabajar como voluntarias desde casa, con un ordenador. "También ocurre que en las propias sedes no siempre hay ordenadores y mesas para todos los voluntarios o que personas con problemas de movilidad o amas de casa no se pueden desplazar o no disponen de un tiempo libre fijo todas las semanas. De ahí la importancia de este tipo de voluntariado", subraya Carmen Laviña. La finalidad de esta iniciativa es aprovechar los ratos libres que quedan durante la noche o durante el fin de semana para realizar traducciones de textos, labores de búsqueda de información, diseño de folletos o páginas web, asesoramiento, elaboración de bases de datos, redacción de artículos para sus publicaciones o petición de subvenciones para la organización. En principio, no se requiere ningún conocimiento específico, aunque sí cierta formación en el manejo de ordenadores, Internet y el correo electrónico.
Por otro lado, aunque no se exige la presencia física en la sede de la organización, hay españoles residentes en el extranjero que colaboran con ONG a través de la Red, recuerda Laviña. Además, es importante aclarar que se pide una dedicación constante y que ésta se mide más en objetivos que en horas de trabajo. Toda esta tarea suele estar coordinada por un técnico de gestión, con formación previa en este tipo de voluntariado, que responde a las dudas de los voluntarios y voluntarias on-line, ofrece su ayuda en todo lo que necesitan y, cada cierto tiempo, organiza encuentros para que los voluntarios se conozcan y no se sientan solos en esta labor. "Con todo, cada vez tiene más acogida, pero se trata de una modalidad de voluntariado con la que no cuentan todas las ONG, ya que se requieren unos medios de los que no todas disponen", añade la presidenta de la Plataforma del Voluntariado.
Voluntariado corporativo. Su objetivo es aprovechar el tiempo y talento de la plantilla de una empresa para desarrollar proyectos a favor de una acción de interés social. Es tan probable que las ONG acudan a las empresas en busca de profesionales, como que las propias empresas se ofrezcan para ayudar a restablecer el sistema de alumbrado después de una catástrofe, asesorar jurídicamente a determinados colectivos (inmigrantes, etc.) o donar material médico. Para César García-Rincón, con este voluntariado "se abre una nueva línea muy interesante, puesto que la empresa se convierte en un elemento de apoyo a los colectivos sociales más necesitados. Esto es bueno tanto para las personas como para el trabajador". Para facilitar esta tarea, la Fundación Chandra ha elaborado un proyecto de voluntariado corporativo que ayuda a las empresas a involucrar a su equipo humano y da respuesta "a los principales interrogantes o barreras que encuentran las compañías a la hora de realizar un programa de voluntariado corporativo". "La apuesta decidida por la adopción de estrategias de responsabilidad corporativa en la empresa contribuirá al principal objetivo que ésta tiene en la sociedad de hoy: crear valor económico, social y ambiental de forma sostenible en el tiempo", defienden desde el Instituto de Empresa en Madrid, encargado de formar a directivos.
Campos de acción
Según la Ley del Voluntariado, se presupone que este colectivo debe desempeñar actividades de interés general, ya sean asistenciales, de servicios sociales, cívicas, educativas, culturales, científicas, deportivas, sanitarias, de cooperación al desarrollo, de defensa del medio ambiente, de defensa de la economía o de la investigación, de desarrollo de la vida asociativa, de promoción del voluntariado, o cualquier otra análoga. En este sentido, la presidenta de la Plataforma del Voluntariado asegura que "el voluntariado va por modas" y que ahora, por ejemplo, se demanda mucho formación en tratamiento con mujeres victimas de la violencia de género. "El voluntariado va acorde con la realidad social del momento, pero de lo que la gente no se da cuenta es de que se puede ser voluntario de muchas maneras: en el colegio de los hijos, colaborando con las asociaciones de padres, acudiendo a una manifestación en contra de la pobreza, etc.".
"Se puede ser voluntario de muchas maneras: en el colegio de los hijos, colaborando con las asociaciones de padres, acudiendo a una manifestación en contra de la pobreza, etc."
No obstante, reconoce que la calidad del voluntariado en España "es buena o muy buena porque los voluntarios son muy altruistas y generosos en cuanto a número de horas y dedicación".
Respecto a los ámbitos en los que se pueden desempeñar labores de voluntariado, preferiblemente, con formación previa, destacan los siguientes:
* Ayuda a domicilio. Destinada a asegurar los servicios básicos en el ámbito familiar.
* Discapacidad. Programas de prevención, tratamiento y rehabilitación.
* Drogodependencias. Participación en programas de reinserción, asistencia y apoyo a familias.
* Infancia. Ayuda en la mejora del entorno del niño con actividades extraescolares, clases de apoyo escolar o prevención de la marginación.
* Inmigrantes y refugiados. Facilitar su asentamiento e integración en el país, asesorarles en temas legales, ayudarles a acceder a los servicios sociales...
* Mayores. Potenciar la convivencia y su inclusión en el medio social.
* Mujer. Prevenir y eliminar todo tipo de discriminación.
* Salud. Facilitar la integración del paciente en el medio hospitalario.
Reconocer a una ONG fiable
La acreditación de "ONG calificada" distingue a las entidades con aptitudes necesarias para lograr sus objetivos
Cientos de organizaciones no gubernamentales (ONG) trabajan en nuestro país. Su actividad se reparte en tareas de desarrollo, medio ambiente, ayuda a grupos marginados u otras. ¿Cómo saber que cuentan con capacidad suficiente para llevar a cabo los objetivos que se plantean? Un marco legal controla la actividad de estas entidades, analizadas de manera "objetiva y rigurosa" por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Las ONG están controladas. Varias normas regulan los diferentes aspectos de su actividad. Marcan los derechos y obligaciones de las entidades y permiten a los ciudadanos contar con un instrumento que les dé garantías de fiabilidad. La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) elabora desde 2005 un listado de ONG calificadas. En la actualidad, 36 organizaciones han obtenido este reconocimiento, aunque las ONG inscritas superan con creces esta cifra.
Pasos para obtener la calificación
La Resolución de 22 de abril de 2009, de la Presidencia de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, establece el procedimiento para que las organizaciones no gubernamentales de desarrollo (ONGD) obtengan esta calificación. También regula su revisión tres años después.
Las organizaciones interesadas en este título son sometidas a "una valoración objetiva y rigurosa", mediante la cual prueban que reúnen las aptitudes oportunas para lograr determinados objetivos de desarrollo generales, en colaboración con la AECID. Por este motivo, es un requisito imprescindible para acceder a las convocatorias de subvenciones.
Las entidades deben haberse constituido, al menos, ocho años antes de la fecha de presentación de la solicitud
Las condiciones generales exigen que las entidades se hayan constituido, al menos, ocho años antes de la fecha de presentación de la solicitud. Deben carecer de fines de lucro, estar inscritas en el Registro de ONGD, tener una experiencia mínima de seis años en intervenciones de cooperación para el desarrollo (24 intervenciones, por lo menos 12 de ellas con financiación de la AECID), haber gestionado un monto mínimo de 16 millones de euros en este tipo de intervenciones y haber auditado las cuentas anuales.
Hay excepciones. La ONGD especializadas sólo pueden solicitar la calificación correspondiente en su especialidad. En cuanto a los requisitos, se les exige un mínimo de ocho intervenciones en los últimos ocho años (al menos seis con financiación de la AECID) y haber gestionado un monto igual o superior a seis millones de euros.
Las solicitudes se descargan en la propia página web de AECID y se dirigen a esta institución. Deben acompañarse de la documentación que acredite la constitución de la ONGD y sus Estatutos, junto con la memoria de actividades, la relación de intervenciones de cooperación y las cuentas anuales de los últimos ocho ejercicios cerrados. Es imprescindible estar al día en todos los pagos y adjuntar un listado del personal cooperante, con lugar de destino y fechas de incorporación y cese. Con todo este material, la AECID analiza la capacidad financiera, de recursos humanos y operacional de la entidad, y le notifica su resolución en un plazo máximo de seis meses.
Revisión
El reconocimiento de ONGD calificada no es vitalicio, debe renovarse cada tres años. Con esta periodicidad, la AECID revisa la persistencia o modificación de las circunstancias que permitieron la concesión de este título. El procedimiento de revisión se inicia de oficio. Se comunica a la organización correspondiente y, en el plazo de un mes, ésta debe remitir las cuentas anuales, los informes de auditoria y el listado del personal de plantilla y cooperante de los tres últimos ejercicios cerrados.
La AECID cuenta con un mes para revisar los documentos aportados y comunicar a la entidad si mantiene la acreditación, se suspende o se revoca. Si fuera necesario realizar más comprobaciones, iniciará la segunda fase del proceso de renovación, que incluye la visita de representantes de la Agencia a la sede de la ONGD para examinar nuevos documentos.
Si al final del proceso se certifica que la entidad cumple los requisitos, mantendrá la acreditación como ONGD calificada. Si en caso contrario ésta se suspende, la organización no podrá concurrir a nuevas convocatorias de convenios con la AECID por un plazo mínimo de un año y un máximo de tres.
Sistema de puntos
Para mantener la acreditación de ONGD calificada es necesario obtener al menos 36 de los 60 puntos que concede la AECID. El control es exhaustivo. Se analizan 19 criterios correspondientes a los tres últimos años. Se valoran el porcentaje medio de ingresos aplicado a fines sociales, el incremento de socios o donantes, la difusión de misión, visión y valores, la planificación estratégica, los métodos de transparencia, el cumplimiento del código de conducta, la gestión de calidad y proyectos, y el seguimiento de convenios.
Para mantener la acreditación hay que obtener al menos 36 puntos
Otros aspectos que se etudian son los relacionados con el trabajo diario: actividad en terreno y del personal cooperante, adhesión al seguro colectivo de cooperantes de la AECID, solicitud por parte de esta institución de la devolución de las subvenciones concedidas, realización de campañas de sensibilización y educación para el desarrollo, participación en plataformas de cooperación al desarrollo, relaciones con socios en los países de intervención y relaciones con la sociedad. En el plano económico, se analiza la contabilidad y la prudencia financiera. Se profundiza así en todos los aspectos relevantes que aseguran la capacidad de la organización para desarrollar su actividad en condiciones óptimas.
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Un abrazo
mar